Salud

¿QUÉ TAN PELIGROSAS SON LAS GRASAS TRANS?

Día a día, el mercado nos ofrece “alimentos” (en realidad deberíamos llamarlos comestibles) que tienen en sus componentes aceite vegetal hidrogenado, oleomargarina o margarina vegetal. Esto es importante tenerlo en cuenta porque indirectamente, nos están informando que esos productos contienen grasas trans.

Las grasas trans (o aceite vegetal hidrogenado) son aceites producidos industrialmente que se usan en alimentos altamente procesados como productos horneados, envasados, margarina en barra y alimentos fritos. Estas grasas artificiales se forman cuando se agrega gas hidrógeno al aceite vegetal para que sea sólido. Estos productos no se echan a perder facilmente y son más económicos que los que contienen manteca u otras grasas animales.

¿Qué daños ocasionan en nuestra salud las grasas trans?

Las grasas trans aumentan el colesterol total e incrementan el colesterol “malo” (LDL), éste es el tipo de colesterol que se acumula y deposita en nuestras arterias. Y disminuye los niveles de colesterol “bueno” (HDL), que desplaza el colesterol desde las arterias hasta el hígado, el cual a su vez lo segrega a la bilis. Las dietas ricas en grasas trans aumentan el riesgo de cardiopatía en un 21% y de muerte en un 28% (OMS). La sustitución de las grasas trans por ácidos grasos insaturados disminuye el riesgo de cardiopatía, en parte porque mejora los efectos negativos de las grasas trans sobre los lípidos sanguíneos. Además,las grasas trans pueden aumentar la inflamación y la disfunción endotelial.

Las grasas trans también causan un aumento de triglicéridos, que son otro tipo de grasa perjudicial para nuestra salud.

Las grasas trans incluso pueden afectar tu cerebro y llevar a la depresión y la pérdida de memoria. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de medio millón de personas mueren cada año por enfermedades cardíacas relacionadas con grasas trans. La OMS reclamó recientemente que todos los países del mundo prohíban el uso de grasas trans artificiales en los alimentos.

Cuando consumimos muchas grasas trans, los órganos que las eliminan se “sobrecargan”, y al mismo tiempo, se genera una carencia de ácidos grasos insaturados que son beneficiosos y esenciales para nuestro organismo. Dichos ácidos grasos se encuentran en: aceites vegetales vírgenes (oliva contiene omega 9), aceites de pescados de zonas frías, como salmón, caballa, atún (contiene omega 3), nueces y lino (contienen omega 3), almendras, maníes, girasol y germen de trigo (contienen omega 6).

Tenemos también las grasas saturadas naturales, de las cuales su consumo excesivo es perjudicial para la salud, pero son menos peligrosas que las trans. Estas son: manteca, crema doble, piel de pollo, carnes grasas especialmente de cerdo, fiambres, embutidos, entre otras.

¿Dónde encontramos grasas trans?

En manteca vegetal o margarina, galletas dulces y saladas, panes industrializados, bizcochos, pastelería, chocolates, entre otros.

Recomendamos siempre leer las etiquetas de lo que vamos a consumir para poder saber si contiene grasas trans.

Estas también se producen cuando hacemos frituras, por el calentamiento excesivo del aceite.

Se debe tener cuidado al comprar comidas preparadas, por ejemplo papas fritas, ya que en diversas casas de comida se reutilizan los aceites para freír varias veces.

Es necesario prestar especial atención a los alimentos que están al alcance de niños y adolescentes, reiteramos, es super importante leer el contenido en las etiquetas para conocer lo que estamos consumiendo.